El Café Central, el templo del jazz en Madrid, evita el cierre y se muda de sede
▲ Fachada del actual Café Central.Foto Armando G. Tejeda
Armando G. Tejeda
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 28 de enero de 2026, p. 9
Madrid. El Café Central, considerado el templo del blues y el jazz en Madrid desde su apertura en 1982, evitará su cierre definitivo, tal y como lo había anunciado con pesar hace sólo seis meses, cuando la gentrificación del centro de la capital española lo fue asfixiando por el incremento des-mesurado del alquiler. Pero una solución de última hora podría evitar la desgracia y es con un cambio de sede, al histórico Ateneo de Madrid, que se encuentro a sólo unas calles del local actual y que cuya directiva está dispuesta a abrirle las puertas sin ánimo lucrativo, simplemente por evitar que la ciudad se quede sin uno de los espacios más queridos y visitados por los melómanos.
“Movida madrileña”
El Café Central nació en 1982 en la céntrica Plaza del Ángel, en plena ebullición del movimiento artístico y cultural que brotó después del fin de la dictadura fascista de Francisco Franco, la llamada “movida madrileña”. Madrid abrió sus puertas al mundo y con ello, los fundadores del Café Central invitaron a subir al escenario a figuras de la talla de Tete Montoliu, Pedro Iturralde, George Adams, Lou Bennett, Benny Golson, Jeanne Lee, Ara Malikian, Paquito D’Rivera, Mark Turner, Kenny Barron, Sheila Jordan, Ron Carter, Brad Mehldau, Ben Sidran, Joshua Edelman y los músicos nacionales Javier Colina, Chano Domínguez, Javier Krahe, Jorge Pardo, Ignasi Terraza, Silvia Pérez Cruz, Andrea Motis o Lluís Coloma, entre otros. A lo largo de su historia se calcula que se han llevado a cabo más de 14 mil conciertos que han escuchado en directo más de un millón de personas.
De ahí que el hueco que dejaba tras el anuncio de su cierre golpeó de lleno a los habitantes de la ciudad y provocó que incluso se interesaran de su futuro los gobiernos municipales y autonómicos. Pero la solución era difícil y ni las muestras de apoyo, simbólico y económico, por parte de miles de habitantes de Madrid pudo revertir la decisión de los dueños del local, que tienen otros planes para su inmueble, probablemente un hotel o un restaurante de lujo para los turistas de alto poder adquisitivo que ahora abundan por la zona.
Y cuando ya todo parecía perdido intervino el Ateneo de Madrid, un lugar emblemático de las tertulias políticas, del debate de ideas, del ir y venir de escritores y artistas, que anunció su decisión de albergar en su edificio al Café Central. “Es un emblema cultural que se va a vivir a otro emblema cultural de la capital”, dijo Luis Arroyo, presidente del Ateneo de Madrid, quien directamente se puso en contacto con los dueños del Café Central para invitarlos al traslado y en el que el acuerdo no se articula como un contrato de alquiler, sino como una cesión de espacio dentro de un convenio de colaboración cultural.
Así que el Café Central podrá retomar su actividad manteniendo su identidad, su programación de música en directo, todos los días en horario de tarde, y su compromiso con la difusión del jazz. Además, el club contará con la posibilidad de organizar hasta 13 conciertos anuales en la Cátedra Mayor del Ateneo, su principal salón de actos, conocido por su acústica y su relevancia histórica. “El Ateneo no tiene ninguna ambición económica en este acuerdo, pero sí toda la ambición cultural. Les hemos dado absoluta autonomía para que lo decoren como quieran. Ellos saben perfectamente cómo hacerlo”, explicó Arroyo, quien además informó que el Ateneo se hará cargo de los servicios de hostelería y cafetería.
Con este acuerdo renace un espacio histórico, templo de la música y el arte, que de haber desaparecido hubiera dejado huérfana a la ciudad.
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