▲ La fiebre mundialista será aprovechada por las empresas para conocer los hábitos de consumo de los seguidores.Foto Rose Bowl Stadium
Erendira Palma Hernández
Periódico La Jornada
Jueves 8 de enero de 2026, p. a10
La fiebre mundialista es aprovechada por las marcas para desplegar ciertas dinámicas que les permitan aumentar sus ventas, pero sobre todo obtener los datos personales de los aficionados –que servirán para realizar métricas mercadológicas– por medio de tentadoras dinámicas en las que se obsequiarán un puñado de los anhelados boletos para la justa deportiva de este año, considerados los más caros en la historia.
“Las gigantescas bases de datos son oro molido para las empresas, pues revelan tendencias, hábitos de consumo, costumbres, preferencias en los productos y la frecuencia con la que compran uno, los medios de pago, entre otros.
“Esa información revela la manera cómo los consumidores basan su decisión de compra. Todo eso se obtiene en cuanto una persona hace un click, y los clientes no nos damos cuenta”, detalló el experto en marketing deportivo Jorge Badillo Nieto.
La frase “¡Gana boletos al Mundial!” es un clásico en gran número de anuncios. Si en la mayoría la dinámica requiere la compra del producto, la ganancia para las empresas no sólo son los ingresos de esas ventas, sino también los datos personales de los consumidores.
Sólo basta con un click para que las marcas obtengan una sustancial cantidad de datos que van desde nombre, fecha de nacimiento, edad, sexo, nacionalidad, correo electrónico, cuentas de redes sociales, localización (con direcciones IP) y en ocasiones número de celular.
Si bien la información pareciera poco trascendental, para los expertos en métricas mercadológicas son elementos de suma importancia que les permite conocer las preferencias de consumo de los seguidores. Además, los datos por lo general se comparten a otras empresas, de las que no se revelan los nombres, para analizar estas estadísticas.
“Con la dirección IP no sólo se puede conocer la localización de los consumidores, sino también si hicieron click desde un teléfono celular, una tablet o una computadora; si llegaron por una red social, un código QR, una página web o un buscador”, apuntó Badillo Nieto.
Los anuncios con la promesa de un boleto al Mundial suelen encontrarse en carteles gigantes en la vía pública, el Metro, comerciales de televisión y, sobre todo, en redes sociales.
La oferta de ganar un lugar para ver un juego de la selección nacional o de la Copa del Mundo es el atractivo principal para que miles de aficionados participen en estas dinámicas, aun cuando en la mayoría de los casos no se especifica el número de triunfadores y en otros sólo se entregan souvenirs como plumas, balones, termos o libretas con el logo de la marca y el Mundial.
En la mayoría de estas dinámicas se solicita a los aficionados realizar una compra o sólo registrarse en una página web o aplicación; un proceso que puede ser sencillo aunque con el trasfondo de la entrega de datos de manera inconsciente, pues la mayoría de los consumidores no suelen leer el aviso de privacidad de las compañías.
“Las empresas buscan obtener a cambio toda esa gigantesca masa de información. Con tres o cinco datos es suficiente para generar gran-des bases”, señaló Badillo Nieto.
“Al invertir tanto, las marcas no se van a quedar con la satisfacción de regalar un boleto o un balón, pues toda la información que obtienen de los participantes les va a permitir construir estrategias a futuro para ir delineando cursos de acción (mercadológicos)”, agregó.
La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares obliga a todas las empresas a hacer público el aviso de privacidad de uso de datos personales de los consumidores, en el cual debe informar el propósito del tratamiento de los mismos. No obstante, estos documentos suelen ser poco precisos o se encuentran en lugares poco visibles de las páginas oficiales de las compañías.
Banco Azteca, por ejemplo, ofrece entradas a la Copa del Mundo, explica que regalará 38 pases dobles al torneo. Sin embargo, no muestra el aviso de privacidad de la dinámica, sólo el de la aplicación del banco, el cual reconoce que “podrá tener acceso a los contactos frecuentes del titular” así como números telefónicos, ID de los dispositivos inteligentes, IP, co-rreo electrónico y firma autógrafa.
Univeler, que lanzó una dinámica con productos de higiene personal, indica en su aviso de privacidad que recopilará los datos otorgados directamente –nombre, sexo, dirección–, los recopilados en automático –que obtiene a través de cookies y tecnologías de seguimiento en la web– y los recabados por otras fuentes –como likes en redes sociales–.
Si bien indica que utiliza la información para evaluar los intereses de los consumidores, revela que puede compartir los datos personales “internamente y con terceros seleccionados” como patrocinadores o socios sin especificar nombres.
Los participantes pueden protegerse al hacer valer los derechos ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición) y solicitar a las empresas la cancelación del uso de sus datos personales.
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