La carrera de la actriz británica despegó a los 22 años como chica Bond. Cinco décadas después, ha reinado en la televisión, ha ganado un Premio Emmy y dos Globos de Oro, se ha casado cuatro veces, fue portada de Playboy a los 67 años y sigue trabajando en la comedia policiaca ‘Harry Wild’, que ya va por su quinta temporada.
Cuando Jane Seymour fue elegida para interpretar el papel de Solitaire en la película ‘Vive y deja morir’ (Guy Hamilton, 1973), supuso su lanzamiento como actriz a nivel mundial. La saga del agente 007, protagonizada entonces por el actor Roger Moore, le abrió las puertas de Hollywood y su carrera parecía imparable; pero un episodio de acoso sexual por parte de un poderoso productor le hizo frenar en seco, volver a Inglaterra y dejar pasar un tiempo prudente. Este hecho fue relatado por la actriz años después de que sucediera y nunca dio el nombre del acosador, aunque sí reveló que era uno de los más poderosos de la industria de Hollywood en aquellos años.
Una historia de amor con Christopher Reeve.
La vuelta a la industria estadounidense de Seymour coincidió con el nacimiento de una nueva estrella. El actor Christopher Reeve protagonizaba en 1978 ‘Superman’ (Richard Donner), marcando un hito en las películas de superhéroes de todos los tiempos. En 1980 llegaría la segunda entrega de esta famosa saga y coincidiría con un estreno más: ‘En algún lugar del tiempo’ (Jeannot Szwarc). La pareja protagonista de esta historia la formaban el actor del momento, Christopher Reeve, junto a Jane Seymour; la actriz tenía de nuevo la oportunidad de hacerse una carrera en la meca del cine.

Un nuevo acontecimiento iba a dificultar el lanzamiento de ella. El estreno de este drama romántico coincidió con una huelga de actores que impidió la promoción del filme y, además, se estrenó a la vez que ‘Granujas a todo ritmo’, la película de los Blues Brothers (John Landis, 1980), que arrasó en taquilla.
Con los años, ‘En algún lugar del tiempo’ se convirtió en una película de culto, en parte por ser el escenario donde Reeve y Seymour daban rienda suelta a una historia de amor en la vida real, que llevaban en secreto y que se rompió en medio del rodaje, tras conocer el actor que su exnovia estaba embarazada, por lo que decidió volver con ella.
Un duro golpe para Jane Seymour que supo encajar, pues, tras el dramático accidente de Reeve a lomos de un caballo, nunca dejó de visitarle hasta su fallecimiento. Seymour ha manifestado que el nombre de uno de sus hijos es Kristopher, en honor a la memoria del querido actor.
El gran éxito de ‘La doctora Quinn’.
A comienzos de los 80, un nuevo proyecto llamaba a las puertas de Jane Seymour: la miniserie ‘El pájaro espino’. Protagonizada por Richard Chamberlain, Jane Seymour se convertía en el perfil perfecto para el papel de Meggie, el amor platónico del sacerdote que sacrifica esta pasión por su carácter ambicioso. Una producción que forma parte de la historia de la televisión, pero que tampoco pudo desarrollar finalmente Jane Seymour.
En ese momento, la actriz se había casado por tercera vez y acababa de dar a luz a su hija, y la productora no estaba segura de que su físico fuera el adecuado para interpretar a una chica joven. En medio de las dudas, las propuestas de trabajo para Seymour seguían llegando; así pues, cuando tomaron la decisión final de contar con ella, sus agentes ya habían firmado por otros dos proyectos.

Los años 80 para Jane Seymour fueron muy fructíferos: las miniseries se pusieron de moda y no paró de rodar y de recibir nominaciones y premios. En 1982 recibió su primer Globo de Oro por ‘Al este del Edén’ (Harvey Hart) y, en 1988, un premio Emmy por su interpretación de María Callas en ‘Onassis. El hombre más rico del mundo’ (Waris Hussein).
Pero aquellos años fueron, sin embargo, convulsos en el ámbito personal. Su tercer marido también era su gestor y acabó dejándole una deuda de nueve millones de dólares, además de cometer una infidelidad tras otra. Prácticamente arruinada y con el corazón roto, eran los años 90 y Seymour necesitaba un proyecto a largo plazo para salir adelante.
Así fue como llegó el guion de ‘La doctora Quinn’, pensado en formato telefilm. Dada la situación personal de la actriz, el requisito para entrar en el proyecto era que la historia se convirtiera en una serie de televisión. La trama planteaba dudas respecto al éxito esperado: una doctora de Boston decide marcharse a vivir a un pueblo en Colorado, después de la Guerra de Secesión. Allí se encontrará con la desconfianza de los habitantes ante una mujer que ejerce la medicina, pero también con el amor insospechado hacia un indio cheyenne.
La emisión de la primera temporada, en 1993, alcanzó los 40 millones de espectadores y se vendió a más de cien países. Este éxito arrollador vino acompañado por un cuarto matrimonio, dos hijos más, su segundo Globo de Oro por su interpretación y la consideración de la actriz como “la mujer más influyente de la televisión generalista”, por parte de la revista Entertainment Weekly.
Un amor a los 70 y una nueva serie de éxito.
Tras ‘La doctora Quinn’, una película diametralmente opuesta a todo lo que había realizado hasta ese momento dio la sorpresa a los espectadores y fans de la actriz. La comedia ‘De boda en boda’ (David Dobkin, 2005) le daba la oportunidad a Jane Seymour de convertirse en una mujer que maullaba desnuda para encandilar a Owen Wilson. Su personaje, Kitty Kat, la posicionó en otro lugar. Tanto fue así que, en 2018, acogió la propuesta de ser portada de Playboy; con 67 años, se convertía en la mujer de mayor edad que posaba para esta revista.
A partir de cumplir 70 años, nuevos proyectos vitales y profesionales llamaron a su puerta. Divorciada de su cuarto marido, ha vuelto a encontrar el amor en un médico de urgencias, además de músico, unos años mayor que ella, John Zambetti. Coincidieron en el concierto de un conocido común y ahora comparten su vida, junto a hijos, nietos y rodajes. Jane Seymour es la protagonista de la comedia televisiva ‘Harry Wild’ (Rob y Ronan Burke), donde da vida a una mujer recién jubilada, madre de un detective, que ayuda a su hijo a resolver los casos. En clave de comedia, la serie se estrenó en 2022 y ya ha estrenado su quinta temporada.
Los años pasan, pero no la energía de una mujer que, a sus 75 años, vive la vida con plenitud. Con un modo de vida saludable y un cuidado de la estética basado más en la actividad física que en las intervenciones quirúrgicas, Jane Seymour es todo un referente a nivel mundial. Según sus propias palabras ante los medios, “los 70 son los nuevos 50”; así se siente.
Carmen Jiménez.
EFE REPORTAJES
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