Madrid/El presidente de la región de Calabria (Italia) parece determinado. No solo rechaza romper el acuerdo con Cuba, como pretende EE UU, para que los médicos cubanos sigan prestando servicios en su territorio, sino que quiere ampliarlo. “A mis interlocutores les expliqué que tenía en mente, en este 2026, aumentar la misión de los médicos cubanos hasta 1.000”, dijo Roberto Occhiuto, que se reunió este lunes con el jefe de negocios estadounidense en la Isla, Mike Hammer.
En la cita, celebrada en la ciudad de Catanzaro con presencia del cónsul general de Estados Unidos en Nápoles, Terrence Flynn, las partes abordaron el espinoso tema de las brigadas médicas cubanas, cuyo fin es objetivo claro de la Administración de Donald Trump. Desde 2025, el propio secretario de Estado, Marco Rubio, se ha implicado activamente en la suspensión de todos los contratos que los distintos países han firmado con el régimen para importar sanitarios, recurriendo a la vía de la negociación, pero también de las sanciones.
Así, ha logrado que se modifiquen o suspendan acuerdos con Bahamas, Jamaica, Guatemala, Honduras, Antigua y Barbuda, Granada, Guyana y Trinidad y Tobago. Pero Italia es un caso único, ya que se trata del único país de la Unión Europea que ha recurrido a estos convenios para cubrir el monumental problema de falta de médicos que tiene. Por eso Occhiuto lleva días avanzando que su posición es el no, algo que ratificó ayer tras su encuentro, “largo y amigable”, con Hammer.
Italia es un caso único, ya que se trata del único país de la Unión Europea que ha recurrido a estos convenios para cubrir el problema de falta de médicos que tiene
“Tuvimos una larga y cordial entrevista, hablando de las necesidades urgentes de la salud de Calabria y las complejidades respecto a la misión de los médicos cubanos”, explicó a la prensa italiana. “Le dije a Hammer que los médicos cubanos, que permiten mantener abiertos los hospitales y emergencias de Calabria, siguen siendo una necesidad, porque mi prioridad absoluta es garantizar el derecho a la atención a los ciudadanos, que ya tienen un sistema de salud en grandes dificultades”.
La idea es, de hecho, que lleguen hasta 1.000 médicos este año, confirmó, aunque Occhiuto no se cierra, claro está, a otras opciones que le permitan cubrir las carencias del sistema. “En las últimas semanas, también debido a una fructífera colaboración establecida con el Departamento de Estado de los Estados Unidos y el consulado estadounidense, hemos decidido verificar una forma alternativa de reclutar más médicos, y lo hemos hecho a través de la publicación, que tuvo lugar a mediados de enero, de un anuncio dirigido a todas las batas blancas de la UE y no pertenecientes a la UE que quieren venir a trabajar en Calabria”, expuso.
El dirigente, del partido Forza Italia (derecha), sostiene que si se trata de ampliar opciones, está abierto a cualquier solución. “Daremos la bienvenida a todos los médicos que quieran venir”, dijo, mencionando expresamente a comunitarios y extracomunitarios.
“En conclusión, le dije a Hammer que los médicos extranjeros son absolutamente necesarios, pero que nuestra región está dispuesta a recibir a todos los médicos –comunitarios, no comunitarios, cubanos no vinculados a la misión ya existente– que independientemente quieran venir a trabajar en Calabria, que está disponible para darles todo el apoyo logístico y económico que ya hemos garantizado a los médicos cubanos que han estado viviendo con nosotros”.
Los médicos cubanos llegaron por primera vez a esta región del sur de Italia en 2023, a través de un contingente de unos 170 sanitarios
Los médicos cubanos llegaron por primera vez a esta región del sur de Italia en 2023, a través de un contingente de unos 170 sanitarios que llegaron en dos tandas al país. “Lo dije y lo repito: no van a robar ningún trabajo a los médicos italianos”, advirtió entonces Occhiuto, que rechazaba las críticas que ya entonces acompañaron a la decisión.
Ya en aquel momento el presidente afirmó que hacían falta al menos 2.300 nuevos contratos para lograr un buen funcionamiento del sistema. Desde Cuba tenían que llegar cerca de 500, de acuerdo con el contrato firmado en 2022 entre el ministro cubano de Salud, José Ángel Portal Miranda, y su homólogo italiano, Orazio Schillaci.
En enero de 2024, la prensa sarda anunció la llegada desde la Isla de 128 galenos y 30 enfermeras a Cerdeña, un contrato que finalizaba el 31 de diciembre de 2025 y podía ser renovado. Poco más ha trascendido sobre ese caso, aunque a principios de ese mes políticos locales expresaron la necesidad de mantener acuerdos con Cuba y afirmaron que se necesitaban al menos 1.000 médicos.
La prensa local italiana contó que por cada uno de los médicos de Calabria la región pagaría 3.500 euros en concepto de salario y 1.200 euros por mantenimiento, alojamiento, viajes y formación. El salario, como siempre, se entrega al Gobierno de Cuba, que se queda habitualmente entre un 75% y un 90%, lo que ha llevado a EE UU y algunos organismos internacionales a denunciar como “trabajo forzado” la práctica.
En verano de 2025, la oposición de Calabria (socialdemócratas) pidió explicaciones sobre el estado de estos acuerdos tras estallar el caso de un galeno que abandonó su puesto para ejercer en un centro privado. “Este nuevo caso de abandono se suma a muchos otros: además de quienes optaron por el sector privado, están quienes se fueron de vacaciones y nunca regresaron, quienes prefirieron el sistema sanitario español, quienes desaparecieron, etc”, denunció Ernesto Alleci, quien añadió que “las cifras empiezan a descuadrarse”.
Varias regiones de Italia, en particular las más pobres, tienen problemas para contratar a personal sanitario, ya que sus salarios son de unos 82.000 dólares anuales para un especialista, mucho menos que los 99.000 de Francia o 172.000 de Alemania.
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