El Biobanco Mexicano, plataforma clave para desarrollar medicina de precisión

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▲ Mashaal Sohail, del Centro de Ciencias Genómicas, dijo que a partir de este estudio ya lograron identificar variantes relevantes para el colesterol.Foto cortesía de la científica

Eirinet Gómez

 

Periódico La Jornada
Miércoles 25 de febrero de 2026, p. 6

El Biobanco Mexicano –un mapa genómico elaborado a partir del procesamiento de 6 mil muestras– es una plataforma clave para desarrollar medicina de precisión y preventiva, afirmó la investigadora Mashaal Sohail, del Centro de Ciencias Genómicas (CCG) de la Universidad Nacional Autónoma de México.

“Los datos genéticos enriquecen cómo entendemos quienes somos y cómo interactuamos con nuestros ambientes”, subrayó en entrevista con La Jornada, la experta en genética de poblaciones.

El Biobanco Mexicano fue elaborado a partir de la Encuesta Nacional de Salud de 2000 realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública. De las más de 40 mil muestras levantadas, para este proyecto se usaron 6 mil, procedentes de 32 estados, para las cuales se generaron los datos genéticos en el laboratorio de genómica de Langebio, Cinvestav.

En cada una de estas tomas, se analizaron 1.8 millones de marcadores con información vinculada a rasgos y enfermedades, pero también la ancestría genética y la diversidad genómica presente. Además, se consideró una encuesta contestada por las personas donantes sobre su nivel de salud, que incluía información acerca de sus hábitos, dietas y localidades.

Los primeros hallazgos de este proyecto, fueron publicados en octubre de 2023 en la revista Nature, en el artículo El Biobanco Mexicano avanza la genómica poblacional y médica de diversas ancestrías (Mexican Biobank advances population and medical genomics of diverse ancestries).

Entre las variables detectadas en el estudio, destaca que las ascendencias genéticas de los mexicanos actuales se remontan principalmente a América, Europa Occidental, África Occidental y Asia Oriental. Asimismo, la región maya de Chiapas, Tabasco, Yucatán, Quintana Roo y Campeche mostró la mayor diferenciación genética dentro del país.

“Si se piensa en el genoma como un libro, en el caso de las personas mexicanas, hay partes de ese libro que vienen de Europa, de Medio Oriente, y de América, de lo que llamamos la herencia indígena”.

A dos años de aquellos primeros estudios, Sohail subrayó que ahora están enfocados en analizar cómo ciertas variantes genéticas tienen efectos distintos según la parte del “libro” –la ancestría– donde seencuentran.

“Estamos hallando variantes que tienen un efecto mayor únicamente si están en la parte del genoma que proviene de Europa, o bien sólo si están en la parte que proviene de la herencia indígena. Esto lo estamos observando particularmente para varios rasgos metabólicos”, explicó.

La investigadora mencionó que se trata de un trabajo todavía en proceso, en revisión, pero los patrones comienzan a ser claros. “Aunque la mayor parte de la biología es compartida entre poblaciones, existen variaciones específicas que resultan interesantes tanto para la antropología como para la biomedicina”.

Añadió que a partir de este estudio, ya lograron identificar variantes relevantes para el colesterol que sólo pueden detectarse gracias al Biobanco Mexicano, ya que su efecto aparece únicamente en segmentos del genoma asociados con la historia indígena.

Otra línea de trabajo, dijo, se centra en el ADN mitocondrial, la parte del genoma que se hereda exclusivamente por vía materna y que, hasta ahora, no se había estudiado en México en relación con rasgos complejos y enfermedad.

“Encontramos tres variantes nuevas, no reportadas en estudios previos, que influyen en la expresión del linaje materno en los genomas de personas mexicanas. También están asociadas con colesterol, triglicéridos y creatinina”, detalló.

Sohail enfatizó que el objetivo nunca ha sido presentar al genoma mexicano como algo totalmente distinto al de otras poblaciones. “En general, somos muy parecidos, la biología está muy compartida. Pero sí hallamos algunas ‘palabras’ particulares en este ‘libro’ de genética de los mexicanos que tienen implicaciones para ciertos padecimientos.

Sobre las consecuencias de estos hallazgos para la medicina de precisión, Sohail explicó que los resultados abren varias posibilidades. La primera tiene que ver con la capacidad de predecir el riesgo genético de una persona a desarrollar enfermedades.

La segunda implicación tiene que ver con identificar variantes genéticas específicas –“palabras” particulares en el libro– que incrementan el riesgo de ciertos padecimientos. Conocer si alguien porta o no una de estas diferencias podría ayudar a clasificar subtipos de enfermedad y refinar las recomendaciones terapéuticas.

“Esto es algo que llegará más adelante, pero hacia allá va la medicina de precisión. Y ahora, con datos generados y análisis hechos en México, no en poblaciones europeas, estas tecnologías podrían incorporarse en el futuro al sistema de salud. Aún no es algo común en ningún país, pero ese es el camino”, concluyó.

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