El hallazgo del arte rupestre más antiguo del mundo aporta nueva evidencia sobre la inteligencia humana primitiva | National Geographic

ndh
By ndh
4 Min Read

Según observó el equipo, uno de los dedos de la plantilla parece puntiagudo como una garra de animal, un estilo artístico que solo se ha encontrado en Sulawesi, indican. Aubert dice que solo puede especular que tiene algo que ver con las relaciones entre humanos y animales. Pero el hecho de que el artista modificara la plantilla de la mano, ya sea retocando el dedo con un pincel o moviendo la mano para crear un efecto similar al de una garra, muestra “una idea compleja”, explica el Explorador.

“Están dibujando algo que en realidad no existe“, dice.

R. Cecep Eka Permana, etnoarqueólogo de la Universidad de Indonesia que no participó en la investigación, asegura que las plantillas de manos podrían estar relacionadas con la práctica de alejar la mala suerte, un ritual que se puede encontrar en algunos grupos indígenas de Sulawesi.

Según los investigadores, estas pruebas de una mente sofisticada cuestionan las visiones eurocéntricas de la inteligencia antigua que en su día dominaron la arqueología.

Mucha gente creía que nos volvimos cognitivamente modernos cuando llegaron a Europa occidental“, detalla Aubert. Esta visión, comenta, se debe a la falta de tecnología avanzada para datar el arte rupestre en aquella época.

La mayor parte del arte rupestre datado en Europa se realizó con carbón vegetal, lo que permitió a los científicos realizar dataciones por carbono, explica Aubert. Por su parte, el arte rupestre del sudeste asiático se realizó principalmente con ocre, un pigmento inorgánico de color rojo-marrón derivado del óxido de hierro, que es difícil de datar por carbono. La nueva técnica de datación ayuda a demostrar que en la región vivían seres humanos inteligentes mucho antes de que los humanos modernos pisaran Europa, completan los autores.

También es una prueba, dicen, de que los primeros habitantes de esta región también podían tener la inteligencia necesaria para realizar un viaje marítimo a Australia.

Las investigaciones sugieren que algunos humanos modernos abandonaron África hace entre 60 000 y 90 000 años, atravesando Oriente Medio y el sur de Asia antes de llegar finalmente a Sondalandia, que actualmente comprende Sumatra, Java y Borneo.

Allí tuvieron que navegar por el mar, saltando de una isla a otra, para llegar finalmente a Sahul, la masa continental que en ese momento abarcaba Papúa y Australia. Sulawesi y otras islas tropicales situadas entre ambas regiones, conocidas como la región de Wallacea por su singular historia geológica y su flora y fauna, contienen importantes pistas sobre la historia de esta épica migración humana.

Dado que los restos humanos del Pleistoceno en Sulawesi son escasos, el arte rupestre es una de las pocas fuentes de evidencia de la presencia humana en aquella época.

“Es una ventana íntima para mirar al pasado“, asegura Aubert.

Oktaviyana añade que el arte rupestre aborigen de Madjebebe, en el norte de Australia, probablemente fue heredado de sus antepasados de Nusantara, los mismos que dejaron sus huellas en Muna hace 67 800 años. Las excavaciones de restos humanos pueden llevar mucho tiempo, “pero la ciencia arqueológica podría llenar este vacío de conocimiento”, precisa.

DERECHOS DE AUTOR
Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://www.nationalgeographicla.com/historia/2026/02/el-hallazgo-del-arte-rupestre-mas-antiguo-del-mundo-aporta-nueva-evidencia-sobre-la-inteligencia-humana-primitiva

TAGGED:
Share This Article