El arte de esperar, “proyecto que reflexiona sobre crecer, elegir con intención y sin ruido”
▲ Alex Ferreira comenzará gira internacional por Latinoamérica, Estados Unidos y México.Foto cortesía de Altafonte
Jorge Caballero
Periódico La Jornada
Jueves 19 de marzo de 2026, p. 7
Alex Ferreira, cantautor dominicano radicado en la Ciudad de México y multinominado al Latin Grammy, presenta El arte de esperar, un álbum que convierte el tiempo en aliado y que hace unos días salió a la luz.
En entrevista con La Jornada, el artista dijo: “en los temas que se manejan en la música, el amor es de los principales, se puede escribir de infinitas maneras. Incluso, me sorprende que muchas canciones de amor se parecen y hablan de lo mismo, pero sí hay mucha tela para cortar. Ese no es tema en este disco en particular, mi obsesión ahora es el tiempo. El paso del tiempo, el tiempo como aliado, como enemigo. El tiempo para bien y para mal”.
El arte de esperar es un proyecto que reflexiona sobre crecer, sostener y elegir con intención. Sin prisa, sin ruido. Como la vida real cuando se vive de verdad, agrega Ferreira, quien después de más de 15 años construyendo una obra que surca la canción latinoamericana con producción contemporánea, entrega un material que no habla de resignación, sino de presencia. De la decisión consciente de quedarse, escuchar y hender los procesos sin anestesia.
“Hice este disco con el tiempo a favor y en contra; creo que hoy día, sobre todo la industria de la música, se nos pide ir en chinga… todo el rato no paramos de producir, de sacar discos, de ser tu propio mánager, hacer tus propios videos, de componer canciones… incluso mezclé este álbum y también lo coproduje con unos amigos. Pero he de confesar que intenté cultivar la paciencia porque si no me iba a volver loco, y se volvió casi una necesidad y llegué a esa etapa de la vida donde te pides un poco de bajarle a la velocidad”, agrega.
Las 10 canciones que conforman el disco celebran la claridad emocional, la paciencia activa y la valentía de sentir, incluso cuando sería más fácil distraerse. Sonoramente, el álbum combina instrumentación orgánica con texturas modernas y una producción íntima que prioriza la honestidad. Cada arreglo respira. Cada silencio sostiene, de acuerdo con Alex Ferreira.
Señala que “el tiempo puede ser un dios o una condena, hay varias maneras de verlo. También es relativo ; nosotros los humanos lo experimentamos de una sola manera, que es como trascurre en el presente, como me di cuenta de parar ese trajín y tomarme el tiempo para la creación. Advertí que el mundo entero tiene un problema de salud mental con las redes sociales y la vida tan acelerada que tenemos; a mi generación le ha tocado ver cómo se ha transformado la vida y lo percibí sólo por mantener los ojos abiertos. Eso fue lo que me pasó a mí, no quiero venir aquí tampoco a sonar como el gurú que sabe de la paciencia, más bien soy muy impaciente, nosotros los cantantes hacemos melodías un poco para recordarnos a nosotros mismos estas cosas. Todavía estoy aprendiendo a tener paciencia y a sobrellevar la carga del día a día. Antes de reaccionar emocionalmente a algo me voy a tomar el tiempo de digerirlo, siempre me sale mejor que cuando de volada reacciono emocionalmente a algo, no me sale tan bien que cuando uso la paciencia a mi favor. No soy paciente y escribo sobre eso porque quiero tenerlo presente. Esperar no es quedarse atrás. Es aprender a habitar el momento exacto en el que estás”.
Menciona que la canción es una declaración afirmativa. No desde la dureza, sino desde la claridad. El narrador prefiere la verdad al autoengaño, la conexión real a la comodidad artificial. Es el momento en que el álbum se vuelve explícito: sentir es una forma de valentía. Sencillos que se desprenden del disco como Elefante, Precisa tiempo y Bumerán fueron abriendo el universo conceptual del disco, esta canción lo ilumina por completo. “Hicimos 30 canciones y me quedé con las 10 que sentía que hablaban de lo mismo, algunas las deseché y el resto será para otro momento creativo”.
Específicamente dice el dominicano: “Elefante aborda la paradoja de la comunicación contemporánea, ese momento en que todos hablan pero nadie realmente se entiende. La canción utiliza dos metáforas poderosas –el elefante en la habitación y la torre de Babel– para capturar esos instantes de desconexión donde hablamos de banalidades o giramos en círculos para evitar lo importante. En contraste con la urgencia rítmica de Elefante, Precisa tiempo, que se estrenó como segundo sencillo, mira al amor desde la calma. No como vértigo ni euforia pasajera, sino como algo que crece cuando se le permite espacio. Una melodía sobre acompañar, sostener y no correr cuando nadie está persiguiéndote. Mientras Bumerán se marca como uno de los tracks más románticos del nuevo álbum de Alex Ferreira, manteniendo el mismo espíritu orgánico, íntimo y sin ansias de impresionar. Cada elemento entra para sumar, no para llamar la atención. Una canción que respira”.
Ferreira canta desde la madurez: el punto donde la paciencia deja de sonar a resignación y empieza a sentirse como libertad. Donde la vida en pareja no es un sprint ni una foto perfecta, sino una construcción lenta que vale más que el impulso inmediato.
El arte de esperar ya se encuentra en plataformas y tras el lanzamiento, Ferreira comenzará una gira internacional que por el momento ya incluye presentaciones en Panamá, San José, Guatemala, Nueva York, Los Ángeles, Miami, San Juan, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
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