Humanización de mascotas: entre el vínculo afectivo y los riesgos del apego excesivo

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By ndh
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La creciente tendencia de humanizar a las mascotas genera debate entre profesionales de la salud mental y veterinaria. Aunque el vínculo humano-animal puede ser profundamente beneficioso, expertos advierten que cuando se cruza la línea hacia un apego desmedido, podrían surgir afectaciones tanto para las personas como para los propios animales.

La psicóloga Andrea Chacón explica que la humanización responde, en parte, a un proceso emocional natural. 

“Se empieza a dar un vínculo de apego donde se activa la liberación de oxitocina, muy parecido a cuando se activa con un hijo o un ser querido”, señala.

Según la especialista, este fenómeno puede estar relacionado con el deseo de cuidar, la necesidad de compañía o incluso la falta de afecto en otras áreas. “Las mascotas llegan a ocupar ese espacio afectivo”, afirma.

Chacón también apunta a cambios sociales: 

“Desde hace muchos años se da una tendencia en que la gente tiene menos hijos y tal vez les parece más cómodo o más fácil ocupar ese espacio con una mascota”. Añade que, en algunos casos, personas que no pueden tener hijos por razones de salud encuentran en los animales una forma de canalizar ese vínculo.

Cuando el apego se vuelve excesivo

Si bien el cariño hacia las mascotas es positivo, la psicóloga advierte que el problema surge cuando el comportamiento se vuelve exagerado. 

“Siempre hay que cuidar los comportamientos que ya empiezan a afectar los vínculos con familiares, amigos o pareja. Si el grado de apego o de humanización empieza a interferir en la vida diaria, requiere buscar ayuda profesional”.

Entre las señales de alerta menciona la imposibilidad de dejar sola a la mascota, evitar salir de viaje por no separarse de ella o experimentar una dependencia emocional intensa. También señala que algunos duelos por la muerte de una mascota pueden equipararse al de un familiar cercano. 

“Hay personas que se comportan ante la muerte de una mascota como si fuera la muerte de un ser querido. Hay que estar vigilantes y ver si se está pudiendo gestionar ese duelo”, explica.

Para Chacón, la clave está en el equilibrio: “Es ver a la mascota como parte de la vida de la familia, pero no lo es todo. Entender que es un animal con necesidades propias”.

El apego excesivo puede generar ansiedad por separación en perros y gatos.

Impacto en la salud y el comportamiento animal

Desde la perspectiva veterinaria, Leonardo Solórzano coincide en que la humanización es un proceso creciente. 

“Los tutores a veces proyectan emociones, necesidades o estilos de vida humanos en sus mascotas. No siempre es negativo, pero cuando pasa cierto límite puede afectar el bienestar del animal”, afirma.

El veterinario señala que prácticas como vestir a los perros o permitirles dormir en la cama no son necesariamente perjudiciales. 

“Si la mascota lo acepta y no le genera estrés, se puede hacer. Incluso médicamente a veces recomendamos ropa para evitar que se laman una herida”, detalla. Sin embargo, advierte que si el animal intenta quitarse la prenda o muestra incomodidad, debe retirarse.

Uno de los principales problemas asociados al apego excesivo es la ansiedad por separación. Solórzano comenta que en consulta observan casos donde los animales desarrollan vómitos, diarreas o gastritis severas cuando se separan de sus dueños. 

“Muchos tutores nos dicen que apenas empiezan a hacer la maleta, la mascota se pone ansiosa, se monta encima y presenta crisis digestivas. Eso lo vemos en la clínica diaria”, relata.

El especialista explica que, desde la etología, los perros no procesan emociones complejas como los humanos, aunque sí perciben cambios emocionales y pueden reaccionar ante ellos. 

“A veces, proyectamos sentimientos como celos o culpa, pero en realidad estamos reforzando conductas sin darnos cuenta”, señala.

Reeducar es posible

Ambos coinciden en que, si se detectan conductas problemáticas, es posible intervenir. Solórzano destaca que perros y gatos son especies reeducables en cualquier etapa de su vida. Recomienda buscar apoyo profesional, preferiblemente veterinarios con formación en comportamiento animal.

“Hay que cambiar rutinas, formas de tratarlos y de hablarles para ir reeducando ciertas conductas”, indica. También enfatiza la importancia de acudir a profesionales certificados para evitar métodos inadecuados.

En conclusión, la humanización de mascotas no es, por sí misma, negativa. El vínculo puede brindar compañía, apoyo emocional y bienestar mutuo. 

No obstante, los especialistas subrayan la necesidad de mantener límites claros y reconocer que, aunque formen parte fundamental de la familia, perros y gatos siguen siendo animales con necesidades propias.

Humanizar mascotas
Especialistas advierten que la humanización extrema afecta el bienestar animal.

Youtube Teletica

Esta información pertenece a su respectivo autor y ha sido recopilada del sitio web: https://www.teletica.com/mascoticas/humanizacion-de-mascotas-entre-el-vinculo-afectivo-y-los-riesgos-del-apego-excesivo_403315

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