▲ La jefa de Gobierno de la Ciudad de México indicó que en los trabajos aledaños al estadio Azteca se invirtieron 200 millones de pesos.Foto La Jornada
Erendira Palma Hernández
Periódico La Jornada
Jueves 26 de marzo de 2026, p. a10
El Mundial 2026 tiene impacto social: la rehabilitación de zonas aledañas al estadio Azteca, entre ellas trabajos en 10 espacios emprendidos por el gobierno de la Ciudad de México con una inversión de más de 200 millones de pesos. Si bien se pretende ofrecer un paisaje urbano más limpio y seguro, las labores han generado controversia entre los habitantes de la zona, quienes al no estar acostumbrados a ver obras públicas de trascendencia se han quejado por las afectaciones que sufrieron durante los meses de los trabajos de remodelación y ponen en duda que se dé mantenimiento adecuado en el futuro.
“Nos propusimos recibir al mundo con orden, seguridad y la mejor experiencia urbana, que es lo que hoy estamos viendo, pero también el Mundial para nosotros fue un acelerador de obras (públicas)”, dijo Clara Brugada, jefa de Gobierno capitalina, al entregar 10 proyectos aledaños al recinto de Santa Úrsula, el cual reabrirá el sábado sus puertas con el partido amistoso entre México y Portugal.
El puente Huipulco de la avenida Tlalpan, que se caracterizaba por un gran número de puestos ambulantes y falta de mantenimiento, así como de iluminación, ahora se muestra con un paso libre, postes luminarios y nuevos parapetos de seguridad. También se remodeló el parque Tecuiche, antes llamado Roberto Gómez Bolaños, para ofrecer un espacio recreativo seguro.
Uno de los proyectos centrales en la zona es la creación del jardín de lluvia, ubicado en las inmediaciones del recinto, y con el cual se pretende la captación de 1.3 millones de agua pluvial para reducir inundaciones en la zona y recargar los mantos acuíferos.
“Nos dedicamos a garantizar que los servicios básicos de la ciudad pudieran estar plenamente en este lugar, de esa manera, logramos el incremento de la cantidad de agua. Aquí, con el secretario de Gestión Integral del Agua (José Mario Esparza), lo entregamos la semana pasada, se rehabilitaron siete pozos y hoy Santa Úrsula tiene más agua que nunca”, destacó Brugada respecto de la demanda de los veci-nos por la escasez del líquido.
El gobierno capitalino aseguró haber repavimentado 10 kilómetros del circuito Azteca que conecta a la calzada de Tlalpan con avenida del Imán, además de que se colocaron 472 luminarias nuevas y se rehabilitó el paradero Huipulco. También se creó un camino seguro de seis kilómetros, se realizó mantenimiento integral de la estación del Tren Ligero Estadio Azteca, a dos mercados públicos, así como a la estructura de dos puentes vehiculares.
No obstante, los habitantes de las colonias aledañas al recinto están inconformes, pues aseguran que se vieron afectados durante varios meses por el cierre de vialidades y el retiro de los puestos ambulantes.
“Quedó bonito, pero nada más es presentación para el Mundial. Habrá que ver cuánto dura, si le dan mantenimiento. Lo hicieron todo bien rápido, a ver si sigue así”, señaló Rogelio Castro, habitante de la zona.
“Hubo muchos cierres en las calles de la colonia y ni avisaban. Ahora sin los puestos ambulantes en el puente se ve bien, pero me da más miedo al estar solo, pues al menos estaban los vendedores y sabías que no te iban a asaltar”, indicó Perla, vecina de la colonia Santa Úrsula al mostrar escepticismo por los trabajos de rehabilitación en las inmediaciones del Coloso de Santa Úrsula.
Cuando faltan tres días para la reapertura del estadio Azteca (ahora Banorte), que será el único en el orbe en recibir tres Mundiales (1970, 1986 y 2026), el inmueble aún se encuentra en obras de remodelación interna. El recinto tiene un cerco metálico, al tiempo que ya se han colocado en la explanada las vallas para organizar el ingreso de los aficionados, mientras trabajadores instalan los últimos paneles color rojo en la parte alta de la colosal construcción.
Causa sorpresa la ausencia de vendedores ambulantes, que solían estar de manera permanente frente a la entrada principal del estadio. Por ahora sólo está Enrique Suaste, quien por más de 20 años ha trabajado en un puesto ambulante como bolero.
“Las autoridades nos dijeron que debíamos irnos, pero yo vengo sólo de 6 de la mañana a 2 de la tarde. Con las obras tuve que mover mi puesto en varias ocasiones, pero tengo todos los permisos. Tengo 80 años de edad, espero no me quiten y, sobre todo, que haya más trabajo cuando reabran el estadio”, expresó el bolero en tono optimista.
DERECHOS DE AUTOR
Esta información pertenece a su autor original y se encuentra en el sitio https://www.jornada.com.mx/2026/03/26/deportes/a10n1dep?partner=rss