▲ A mil 773 metros de profundidad, en las islas Galápagos, investigadores de la Fundación Charles Darwin encontraron un nuevo pulpo, cuyo tamaño es similar a una pelota de golf, un descubrimiento que no es tan raro para un animal que sigue siendo un misterio.Foto Afp
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Periódico La Jornada
Martes 26 de mayo de 2026, p. 6
París. Patrullando en las aguas profundas de las islas Galápagos, un equipo de investigadores encontró un nuevo pulpo, azul como el océano pero tan pequeño como una pelota de golf; un hallazgo que permitirá ampliar conocimientos sobre este asombroso animal.
“¡Es pequeño! ¡Es azul!”: en la radio que retransmite sus comentarios, los científicos de la Charles Darwin Foundation (CFD), que controlan a distancia un submarino equipado con una cámara, no ocultan su emoción. A mil 773 metros de profundidad, el aparato acaba de detectar un sorprendente ejemplar de pulpo.
“Enseguida comprendí que era especial”, cuenta Janet Voight, especialista en invertebrados del Field Museum de Historia Natural de Chicago, a la que consultaron los expertos de la CDF para conocer la especie del pulpo.
“Primero me contactaron para identificar esta especie a partir de fotografías”, explica la investigadora a la Afp. “Me interesó porque el pulpo más cercano en cuanto a tamaño suele vivir frente a las costas de Uruguay, en el océano Atlántico, cerca del paralelo 37º Sur”. Es decir, al otro lado de Sudamérica y en otro océano.
Tras capturarlo, los científicos lo enviaron a Chicago para que Voight pudiera analizarlo.
Cuando llegó, conservado en un frasco con formol, afirma que pensó: “Dios mío, qué hermoso es”.
“Tenía miedo de manipularlo porque temía dañarlo”, admite la investigadora.
Cuando se descubre una nueva especie, debe analizarse minuciosamente y, por lo general, hay que abrirla con un bisturí. Pero con la ayuda de su colega Stephanie Smith, del Field Museum, decidieron escanear al animal con rayos X para descubrir sus secretos sin dañarlo.
Coloración para protegerse
El pequeño pulpo azul pertenece a una nueva especie de Microeledone, de la familia Megaleledonidae, y obliga a los investigadores a revisar lo que creían saber sobre esta familia. Los miembros de esta familia son especies endémicas del océano Austral, alrededor de la Antártida, y se caracterizan por su gran corpulencia.
El pulpo azul, de la nueva especie Microeledone galapagensis, posee “pequeños tentáculos robustos, provistos de una sola fila de ventosas, lo que lo distingue de la mayoría de los pulpos que conocemos”, apunta Voight.
“Entre las otras especies con tentáculos cortos y una sola fila de ventosas, se distingue por su coloración y por la piel lisa de su espalda”, añade.
El pulpo azul es “claro en la parte dorsal, pero su parte ventral es de un violeta muy oscuro. Creemos que este patrón de color le ayuda a protegerse”, explica.
Así, “si el pulpo atrapa una presa que emite luz, ésta podría atraer depredadores que correrían el riesgo de comérselo. Entonces el pulpo cubre a su presa con su membrana de color oscuro y se mantiene a salvo”.
No obstante, encontrar un pulpo desconocido no es algo raro.
“A menudo se encuentran en aguas profundas, especialmente en lugares poco explorados. La última vez que vi uno en el mar fue en diciembre de 2023, en el Pacífico frente a Costa Rica, con el Instituto Oceánico Schmidt. Desde entonces, sé que encontraron otros; yo misma vi las fotos de uno en diciembre”, afirma la investigadora.
Los trabajos de Janet Voight sobre el pulpo azul fueron publicados en la revista Zootaxa.
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