▲ Antonio Turco Mohamed alguna vez aceptó que le gustaría dirigir al Cruz Azul, pero luego de ganar la Concachampions aseguró que permanecerá con el Toluca, cuyo contrato vence a mediados de 2027.Foto Afp
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ntrampado, convertido en el hazmerreír, quedó el titular de la FIFA Gianni Infantino, quien ahora, con tal de salvar la imagen del máximo evento futbolero, se ve forzado a ir bajando los precios de los boletos del Mundial 2026, para disimular el fracaso y evitar estadios desolados… En el colmo de la humillación y el bochorno, el arrogante funcionario recibió esta semana citaciones judiciales en Nueva York y Nueva Jersey, así que le cayó como anillo al dedo la final de la Champions League, puso pies en polvorosa y se dejó ver en Budapest –ensayando sonrisa de dentífrico– al lado de uno de sus financieros favoritos, el jeque qatarí y presidente del París Saint-Germain, Nasser Al Khelaifi, quien le ha llenado las manos de dinero al insaciable Infantino.
Infantino no anda nada perdido, siempre al lado de los todopoderosos árabes, pues no sólo es Qatar, sino también Arabia Saudita; ambos se inventaron un fondo para dizque “prestar” dinero al dirigente suizo con fines altruistas. Apenas, en octubre pasado le transfirieron mil millones de dólares para fomentar la “infraestructura futbolística de países en desarrollo”, así de vago el concepto, pero el dinero es contante y sonante, y qué mejor que cobijarse bajo ese árbol en tiempos amenazantes, cuando el Mundial en puerta no pinta nada bien… Había proyectado cosechar 13 mil mdd para el presente ciclo cuatrienal, de los cuales gastará 900 mdd en el pago de premios a los participantes (50 mdd para el campeón), ¿y el resto, y el dinero de los árabes?… muchos millones bailan en el limbo.
Y mientras Infantino aplaudía a rabiar el título del Barcelona en la Champions, por estos lares hay otro foco que no permite parpadear. El tema es candente; se acerca la hora cero, el 11 de junio, y aún no se resuelve –sino todo lo contrario– el lío con los palcohabientes del estadio Azteca. La FIFA se alió con Televisa-Ollamani para hostigar a los dueños y –ooootra vez– querer pasar impunemente sobre las normas de un país. La ley ampara a los tenedores de plateas, ¡pero no estaría nada mal ver una citación en tribunales mexicanos para la FIFA!, sería un campanazo, arrancaría muchas sonrisas y aplausos, incluso más que cualquier resultado en la cancha del desabrido Tri, pero ciertamente eso no sucederá…
Mientras Sudáfrica afronta algunos problemas para arribar a México y comenzar su periodo de adaptación hacia el debut, el día 11 en el estadio Azteca, Javier Vasco Aguirre vive su etapa favorita: la de bombero. Jamás aceptó dirigir para un periodo de cuatro años porque sabe lo desgastante que es; sin embargo, ahora espera moverse como pez en el agua. Por lo pronto, su lista oficial no tuvo mayores sorpresas, ya todo estaba esbozado. Aguirre está consciente de que en este trance le rompe el corazón y las ilusiones a algunos jugadores, lo considera inevitable, sólo se alza de hombros y sigue adelante. Hoy por hoy el Tri es una incógnita, un ente mitológico al que nunca nadie le vio pies ni cabeza, lo más probable es que tampoco enseñe gran cosa el jueves ante Serbia.
A Antonio Mohamed jamás le ha gustado hacer huesos viejos en ningún equipo; no obstante, asegura que se quedará en Toluca al menos hasta diciembre y podría empatar en tres títulos de liga a Enrique Ojitos Meza. El Turco es un histórico en la institución escarlata tras haber obtenido el cetro de la Concacaf el sábado en tanda de penales frente a Tigres; no sólo se embolsó 5 millones de dólares como premio, sino que aseguró la asistencia de los Diablos al siguiente Mundial de Clubes… El estratega argentino que acaparó reflectores como jugador en el extinto Toros Neza, proyecta finalizar su trayectoria en algún club de su país e intentar ganar la Copa Libertadores, al menos eso ha dicho.
Está por empezar el Mundial más hostil de la historia, que tiene en el presidente Donald Trump al principal ente disuasivo (con sus modos y medidas: política migratoria, aranceles contra todos, guerra, amenazas…), lo que se combinó con el titular de FIFA más codicioso, servil en extremo con los pudientes. La pinta es de caricatura: dos personajes que dan asquito al frente del evento más popular del planeta ¿el mundo vencerá la repulsión para rendirse ante el balón?… En medio de la ignominia, encarcelado y con el mayor desprestigio social murió el sábado Guillermo Billy Álvarez, a los 80 años. El ex presidente del Cruz Azul culpó a Julio Scherer Ibarra de todas sus desgracias por haberla emprendido contra él –sin dejarse sobornar– desde el cargo de consejero jurídico presidencial.
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