El documental de JC Chávez es una historia para reflexionar

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▲ Chávez reconoce que es un adicto en recuperación.Foto cortesía ViX

Karla Torrijos

 

Periódico La Jornada
Viernes 4 de septiembre de 2026, p. a10

La pelea más importante de Julio César Chávez no fue arriba del ring ni ante un rival de gran jerarquía, fue contra él mismo. Mientras desarrollaba una exitosa carrera con grandes triunfos que lo llevaron a la gloria, el mítico ex boxeador mexicano no pudo evitar sucumbir a las tentaciones y los excesos, por lo que salir de ahí y mantenerse durante poco más de 17 años alejado del alcohol y las drogas ha sido, en sus propias palabras, su lucha más difícil. Esta larga contienda será retratada en la serie biográfica titulada Chávez vs Chávez, que, “más allá de una historia de superación, es una historia para reflexionar”, señaló el otrora campeón del mundo.

Durante la presentación del documental, el cual consta de cinco capítulos que serán transmitidos por la plataforma ViX a partir del próximo 11 de septiembre, Chávez, de 64 años de edad, con su característico estilo jocoso, reconoció que en un principio no deseaba filmar la serie, la cual es narrada por él mismo, pues confesó que no quería recordar los años en que la fama, el dinero y las adicciones transformaron su vida.

“La verdad no quería hacerla, sabía que se iban a ventilar muchas cosas, en el pasado cometí muchos errores, dañé a mi familia, a mí mismo, a mis seres queridos, y volver a recordar eso me pega muy duro”, señaló el ganador de seis títulos mundiales en tres divisiones de peso diferentes: superpluma, ligero y superligero.

Confesó que uno de los momentos más difíciles fue ver las imágenes de su madre, Isabel González. “Verla cuando estaba sana y me cantaba Cachito, cachito, cachito mío y verla ahora con su estado de salud actual me hizo llorar. Siempre fue mi motor, mi inspiración y saber que ahora está así me llena de mucho dolor”, dijo.

En una charla en la que también estuvieron presentes el presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Mauricio Sulaimán, así como el director del documental, Diego Enrique Osorno, el originario de Ciudad Obregón, Sonora, también indicó que le conmovió observar desde fuera el fervor que despertaba: calles saturadas, multitudes a su paso y un país entero pendiente de sus combates.

“Esta es realmente mi historia, a lo mejor mucha gente me va a criticar, me van a juzgar, y algo que me impresionó muchísimo es que hay escenas de las que no me acordaba y también me hicieron llorar, como el arropo y el cariño de la gente, ver cómo se juntaban para ver mis peleas, eso yo no lo había visto desde fuera y ahora que lo he podido observar me sorprende, y me quedo con eso, con el gran cariño de la gente”, aseveró.

“Nuevas generaciones: no caigan donde yo caí”

Asimismo, Chávez destacó que el valor de la serie no reside únicamente en mostrar “la subida y la caída”, sino en dejar una advertencia. El objetivo, afirmó, es que “las nuevas generaciones reflexionen y no caigan donde yo caí”.

Por su parte, Osorno explicó que la intención de la producción de N+Docs, la cual se construyó mediante conversaciones con Chávez, entrevistas con familiares, amigos y figuras del boxeo, además de archivos televisivos y periodísticos, no era levantar otro monumento al campeón, sino examinar las contradicciones del personaje desde su propia voz.

Relató que al comenzar el proyecto, Chávez le hizo una precisión: “No se te olvide: yo soy un adicto en recuperación”. Por eso, indicó el director, para él era más importante relatar su historia abajo de los cuadriláteros, “queríamos que el público también viera esa pelea de Chávez contra Chávez”.

La docuserie recupera el ascenso del niño de origen humilde que prometió comprarle una casa a su madre y se convirtió en campeón mundial en tres divisiones; la remontada ante Meldrick Taylor; la función que reunió a más de 130 mil personas en el estadio Azteca y la primera derrota ante Frankie Randall.

Pero el recorrido no se limita a los cinturones. Ahonda en lo que sucedió después de vencer a Héctor Macho Camacho en 1992, momento en el que Chávez ha situado como su primer consumo de cocaína. La dependencia avanzó mientras aún ganaba peleas y terminó por afectar su preparación, su entorno familiar y su vida fuera del ring. La serie aborda también los internamientos, las recaídas y el proceso mediante el cual aceptó recibir atención profesional.

En la charla, Chávez agradeció a su esposa y a su hijo Julio que tomaran la decisión de internarlo cuando él todavía rechazaba la ayuda. Recordó que, al quedarse “sin la sustancia”, sintió enojo contra ellos, pero con el tiempo entendió que aquella intervención le salvó la vida. Sin ese paso, sostuvo, “no estaría hoy contando mi historia”.

La recuperación, advirtió, no es una victoria definitiva. “De un día a otro puedo recaer”, señaló al explicar que procura mantener el equilibrio y que acude a sus clínicas de rehabilitación cuando se siente vulnerable.

A su vez, Mauricio Sulaimán aplaudió la fortaleza de Chávez para salir de las adicciones y consideró que el ex púgil quedó atrapado “en una burbuja de dinero, tentaciones y oportunistas que se rompió cuando se acabó el dinero y la gente se alejó”.

A su juicio, su recuperación permite “verlo ahora como campeón de la vida más que del boxeo”.

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