▲ Álvaro Ortiz, titular de la AMFpro, sacó a esa entidad de la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales y está a la expectativa de la iniciativa del gremio español.Foto Asociación Mexicana de Futbolistas
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as Chivas borraron a un América que vive su peor versión tras el tricampeonato, que extrañó como nunca a Álvaro Fidalgo, Rodrigo Aguirre y quizá hasta Allan Saint-Maximin. Cayó penosamente en el partido que torneo a torneo genera máxima expectación. El timonel amarillo André Jardine resultó un vende humo al frente de su legión de brasileños, a los que presentó como excelsos virtuosos, pero nomás no dan color. Rodrigo Dourado, Raphael Veiga y compañía no pudieron estar a la altura del reclamo de su afición en el clásico nacional, donde quedó demostrado que el Rebaño es hoy el mejor equipo de la Liga Mx, como lo indican los números. La derrota del equipo de Coapa dejó a Jardine inmerso en un mar de dudas… Nada para hacer drama, porque el torneo es de manga muy ancha.
Henry Martín a sus 33 años luce más lento que André-Prierre Gignac de 40, el yucateco viene de una lesión y sin embargo el técnico lo puso a jugar demasiado tiempo… El plantel rojiblanco, en tanto, es pura juventud y busca alcanzar su techo de rendimiento. Guadalajara es temerario cuando quiere salir tocando el esférico desde el fondo ante un rival acechante, podría imprimir más ritmo porque tiene suficiente velocidad y vigor como para mantenerse dominante y envolver a sus adversarios, pero es el estilo de Gabriel Milito… Padece también del mal del Tri: anota muy poco; no obstante, Armando Hormiga González ha marcado cinco dianas y está entre los romperredes del certamen… Les espera un par de duros, Cruz Azul y Toluca.
La AMFpro (Asociación Mexicana de Futbolistas Profesionales), que vive temerosa de incomodar a los federativos, dio señales de vida. Emitió un mensaje para dar a conocer al mundo su divorcio de la FIFPro (Federación Internacional de Futbolistas Profesionales), organización que agremia a más de 70 sindicatos nacionales y a la que se unió hace ocho años. En México está de ornato y nada ha hecho por la rama femenil, no obstante, la AMFPro da razones vagas, dice que hay preocupación sobre la representatividad y eficacia del organismo mundial y “no converge con sus objetivos y fines”… De risa, porque si en el balompié mexicano existe una historia pletórica de frustración e ineptitud es justo la del gremio de futbolistas.
Son más de 55 años de sometimiento, de vivir cabizbajos desde aquella lucha que en 1971 comenzó Carlos Albert, ex defensa, cuando demandó al Necaxa de Televisa por abusos laborales. Fue una larga batalla que ganó en tribunales casi 20 años después. Albert, junto con el portero Antonio Mota (secretario general) y el defensa Armando Magaña (secretario de actas) constituyeron el primer sindicato a costa de perder su trabajo, los echaron del futbol, ahí terminaron sus carreras… Obvio, hubo pocos agremiados, la mayoría entendió el mensaje… Diez años después se buscó crear una sociedad mutualista, pero si de algo carecen los futbolistas es de conciencia de gremio y tampoco prosperó.
En diversas épocas algunos jugadores entraron en liza en defensa de sus derechos, fueron casos individuales como Gerardo Torrado, Emilio Mora y Rafael Chávez Carretero. El primero por su afán de emigrar a Europa, los dos últimos por reclamar un porcentaje de transferencia… Hasta los que hoy están en el bando opuesto otrora fueron contestatarios e idealistas, como Javier Aguirre y Rafael Márquez. El Vasco encabezó en 1991 la Asociación de Futbolistas Profesionales que sufrió un cisma en 1994 bajo el liderazgo de Manuel Negrete y, alguna vez, desde el Barcelona FC, Rafa declaró a la prensa alemana que los futbolistas en México eran tratados “como esclavos”.
Situaciones insólitas le tocaron vivir a otro ex futbolista y líder, José María Huerta: en 2004 acudió a una concentración del Tri, iba contento porque los seleccionados pensaban hacer un paro en protesta contra el aumento de extranjeros, pero apenas llegó al Centro de Alto Rendimiento y fue echado por orden del federativo Decio de María. En 2001 estuvo peor: lo sacaron casi a patadas del entrenamiento de los Tecos. El dueño del club, Juan José Leaño, lo acusó de “terrorista” y prohibió a sus jugadores sindicalizarse. “Es la primera vez que me tratan de manera tan corriente”, dijo Huerta… En 2017 Raúl Potro Gutiérrez opinó que el gremio debería estar fuera de la FMF para ser independiente; con Álvaro Ortiz ocurrió todo lo contrario.
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