Soy universitario desde hace casi 50 años. Primero como estudiante en el CCH Azcapotzalco; después también como alumno, en la entonces ENEP Acatlán; y desde hace cuatro décadas docente en la misma institución, ahora convertida en FES… y todavía no termino de sorprenderme por la grandeza (en todos los sentidos) de la UNAM.
Soy escucha frecuente desde hace años de los programas de Radio UNAM, pero por alguna extraña razón no me había acercado a sus instalaciones. Fue a invitación del director de escena Guillermo Navarro, que acudí hace dos o tres años a ver una obra en sus instalaciones.
“¿Teatro en estudios radiofónicos?”, fue la pregunta que me hizo mi acompañante en aquella ocasión; misma interrogante que quizá se hagan otras muchas personas. Sí, es la respuesta.
Y no es que se monten los espectáculos dentro de las cabinas. No; sino que existe ahí un espacio maravilloso llamado Sala Julián Carrillo, en el que actualmente se presenta la obra “Tres, dos, uno o La trinidad del amor homosexual”, que es un claro ejemplo del espíritu de búsqueda que ha tenido desde su nacimiento este lugar.
En estos años recientes he tenido la oportunidad de ver ahí una variedad de propuestas en las que los denominadores comunes son juventud, entusiasmo, pasión y exposición de los temas que a esa edad preocupan e interesan.
En el caso de “Tres, dos, uno…” se habla de la búsqueda de la identidad. La trama aborda la vida de dos jóvenes: Emmanuel, seguro y tranquilo con su homosexualidad; y Eduardo, indeciso no sólo en torno a su sexualidad sino también sobre su vocación religiosa.
Entre ellos –y ése es quien completa la trinidad a la que hace alusión el título– aparece el Espíritu santo, quien a manera de consciencia intelectual, sentimental, amorosa, ideológica y más habilidades, provoca la reflexión de ambos personajes.
Aquí no; aquí hay un final feliz para los protagonistas.
Participan en esta puesta en escena Hazel González (Emmanuel), Mauricio Popoca (Eduardo) y Áxel Tapia (Espíritu Santo).
Radio UNAM inició sus transmisiones el lunes 14 de junio de 1937; y como parte de su programa inaugural la soprano Celia Teresa Pin interpretó el aria del paje Cherubino a la Condesa, de “Las bodas de Fígaro”, de Mozart. En ese fragmento uno de los personajes se ha travestido para lograr sus fines, y…
Hoy, 90 años después, en la sala Julián Carrillo de la misma Radio UNAM, se sigue aguijoneando a la sociedad con temas que deben abordarse.
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