▲ Grabación en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, del filme dirigido por Esteban Cadoche.Foto Elio Henríquez
Elio Henríquez
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 10 de febrero de 2026, p. 8
San Cristóbal de Las Casas, Chis., Las últimas escenas del documental sobre el papa Francisco, que podría exhibirse en julio, se filmaron en San Cristóbal e incluyeron a personas de pueblos originarios que en febrero de 2016 tuvieron un encuentro con el pontífice durante su visita a Chiapas, informó Esteban Cadoche, guionista y director de la cinta.
“En San Cristóbal recogimos los testimonios de varios integrantes de comunidades tsotsiles y tseltales en su lengua materna porque nos parecía que era imprescindible remarcar rasgos de identidad, ya que además es lo que viene ocurriendo en Chiapas con j’Tatic Samuel Ruiz García y en la iglesia del mundo con el papa Francisco: poner en el centro de la escena a quienes lo merecen, que son los pueblos indígenas de América Latina, pero en particular de México, que son los protagonistas centrales de gran parte de la historia de este país”, agregó.
Entrevistado en la curia diocesana de San Cristóbal, donde Francisco habló con integrantes de pueblos originarios el 15 de febrero de 2016 y donde se filmaron las escenas el pasado domingo, señaló que el documental, “que hicimos en Argentina, Brasil y México, será una gran herramienta no sólo para la evangelización en América Latina, sino para la pelea por la dignidad y los derechos de los pueblos” de esa región.
Añadió que “el cine tiene dos grandes ventajas, sobre, por ejemplo, el ensayo escrito: lamentablemente los libros no los leen los jóvenes ni muchos adultos, y para contar lo mismo que vamos a contar en el documental harían falta dos ensayos de 500 páginas cada uno”.
La segunda ventaja que tiene el cine, agregó el argentino Cadoche, “es que el ensayo llega a la inteligencia solamente, mientras el cine abarca a la inteligencia y al corazón, es decir, a la razón, pero muy profundamente a la emoción y lo que percibe la emoción perdura más tiempo y, además –y esto no tiene nada que ver con la falta de humildad–, la van a ver más de 200 millones de personas, según nuestros cálculos”.
Asimismo, reiteró: “van a ver el documental 200 millones de personas en América Latina porque hay una sola institución en el mundo capaz de hacer que la película se vea, por ejemplo, en pueblos de 2 mil habitantes de la sierra peruana, en el corazón de la Amazonia y de la Tierra de Fuego: la Iglesia católica, y tenemos su apoyo, no sólo en Argentina y Brasil, donde filmamos al presidente del Celam (Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño), sino también de la vicepresidenta de la Conferencia Eclesial de la Amazonia (Ceama), Laura Vicuña Pereira. La Amazonia tiene un territorio de 8 millones de kilómetros pertenecientes a nueve países”.
Y agregó que Laura Vicuña “es puntualmente una maravilla, tiene 56 años, es antropóloga, lingüista, sicóloga social, indígena y feminista. De ella se dice que en una conversación con Francisco le preguntó si él sintió el llamado, la vocación del Señor (para ser sacerdote) y cuando Francisco le dijo que sí, ella le preguntó si le hubiera gustado que le dijeran que no podía ser cura por ser hombre. La respuesta no la conocemos, quedó en el misterio entre ellos dos, pero mal no le cayó, porque es la vicepresidenta de la Conferencia Eclesial de la Amazonia”.
Unidad de América Latina
Cadoche aclaró que el documental “no es una biografía sobre Francisco. Inevitablemente vamos a tener que recurrir a momentos anteriores a su papado, pero básicamente son los tramos más sobresalientes de su cargo poniendo el énfasis en la unidad de América Latina, la evangelización en el continente donde habita la mitad de los católicos del mundo, por lo que es muy importante para la Iglesia católica”.
Recordó que fue Jorge Mario Bergoglio, ya como Papa, quien “le dio una impronta definitivamente central a la opción por los pobres, diciendo algo que decíamos muchos hace mucho tiempo: son los destinatarios del mensaje inicial de Cristo y deben seguir siéndolo”.
Además, dijo, “él conecta con dos cosas: el testimonio de su humildad, casi rayando en el ascetismo, digamos, refractario a todo lujo y exceso de pompa que hace acordar a Cristo y los pescadores, no sólo a mí, sino a muchísima gente”.
Mencionó que para filmar las escenas en San Cristóbal “vino gente de distintos lugares de Chiapas (que se reunió con el Papa en 2016), convocada por el padre Felipe Ali Modad (quien trabaja en la misión jesuita de Bachajón, municipio de Chilón), muy querido por ser el hombre que de alguna manera replica el mensaje y la acción del papa Francisco”, aseguró.
Esteban informó que la película “se financia con un enorme esfuerzo y sacrificio porque los aportes son menos y más lentos de lo que uno espera, pero acá estamos terminando el rodaje, lo que quiere decir que no hay cosas imposibles cuando uno tiene la voluntad y la perseverancia de perseguirlas. El estreno mundial sería al mes siguiente de la finalización del Mundial de Futbol, probablemente en julio”.
Por último, aprovechó para agradecer al Comité Panamericano de Juzgadores por los Derechos Sociales, cuyo capítulo México preside Rebeca Xicohténcatl, así como al gobierno de Chiapas “que hizo posible la asistencia de equipamiento y personal profesional”.
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