▲ Espacio de Escucha, en el Bosque de Chapultepec, es un proyecto desarrollado en colaboración con Descarga Cultura.UNAM.Foto Daniel López Aguilar
Daniel López Aguilar
Periódico La Jornada
Lunes 26 de enero de 2026, p. 9
Versos, relatos y memorias grabadas llegaron a Casa del Lago UNAM para encontrar un lugar donde detener el oído. En el edificio anexo del recinto universitario, entre plantas, ladrillos y cojines, las voces comenzaron a circular sin prisa.
Ayer se inauguró Espacio de Escucha, un proyecto desarrollado en colaboración con Descarga Cultura.UNAM que invita a acercarse al acervo sonoro desde una propuesta abierta, gratuita y situada en pleno Bosque de Chapultepec.
Antes que una sala de consulta, el espacio fue concebido como una terraza de lectura y escucha. “Hablar hoy de transmisión de la voz implica asumir una ética. En un mundo saturado de ruido, crear condiciones para escuchar es una decisión política y afectiva”, señaló durante la apertura Cinthya García Leyva, directora de Casa del Lago.
“Esta iniciativa busca acercar los archivos universitarios a más públicos mediante formatos que no simplifican los materiales, sino que permiten descubrir sus capas, sus texturas y sus conexiones con otras historias.”
Myrna Ortega, secretaria de Extensión y Proyectos Digitales de CulturaUNAM y responsable de Descarga Cultura.UNAM, definió la propuesta como la concreción de un anhelo compartido.
“Soñamos con un espacio en medio del bosque que invitara a venir a pasar una tarde o un rato de la mañana para escuchar”, dijo.
“Casa del Lago ha estado ligada desde sus orígenes a la sonoridad, la voz y el acto de escuchar, especialmente a través de Poesía en Voz Alta, proyecto pionero surgido en 1956 que transformó la manera de concebir la poesía y el teatro en México.”
La disposición del espacio es mínima y precisa. En la sala principal se dispusieron pilares de ladrillo intercalados con plantas; en algunos se colocaron códigos QR y, en otros, cojines para sentarse.
Cada estructura integra textos breves y fragmentos de contexto que funcionan como umbrales. Para acceder basta ingresar a la red abierta llamada Escucha, escanear y permitir que una voz comience a ocupar el aire.
Algunas voces pertenecen a quienes escribieron los textos, otras llegan desde archivos que han sobrevivido al tiempo y a los cambios de formato.
Desde uno de los códigos se abre Poesía en Voz Alta I: Sus inicios, narrado por José Luis Ibáñez, que recorre una etapa en la que la palabra poética se cruzó con el teatro, la música y las artes visuales.
Aquella confluencia, impulsada por figuras como Jaime García Terrés, Octavio Paz, Juan José Arreola, Leonora Carrington y Héctor Mendoza, marcó un quiebre en la escena cultural mexicana.
En otra escucha aparece León Felipe, grabado en 1960, con una lectura que sostiene la fe, la duda y el destino humano sin ornamentos.
Más adelante, la lengua maya toma forma en la voz de Briceida Cuevas Cob, Elisa Mastromatteo escribe desde el silencio, Sor Juana Inés de la Cruz vuelve a resonar sin intermediarios, Jaime Sabines habla con la cercanía que lo volvió entrañable, Juan José Arreola reaparece como narrador y memoria viva del lugar.
Además de los códigos instalados, algunos volantes amplían el mapa de escucha: “El almohadón de plumas”, de Horacio Quiroga; zapoteco en voz de Irma Pineda; El principito; poemas de Rosario Castellanos; Una temporada en el infierno, de Arthur Rimbaud, entre otros. La escucha no se agota en una sola visita.
“El ritmo lo marcará el diálogo con quienes vengan a escuchar”, adelantó Ortega.
La selección inicial reúne 10 títulos ligados con la historia del lugar, entre ellos textos de Arreola en su propia voz, poemas de León Felipe leídos en este mismo espacio en los años 70, charlas de José Luis Ibáñez y una radionovela de Frankenstein dirigida por Eduardo Ruiz Saviñón.
El paisaje acompaña la escucha. A un costado, el lago de Chapultepec refleja el cielo abierto; alrededor, la vegetación y las ardillas que se acercan a los visitantes recuerdan que la atención ocurre también en diálogo con el entorno.
“Escuchar aquí implica pausar, contemplar, fijar la atención y dejar que una voz despierte los sentidos”, afirmaron las ponentes. La jornada concluyó en el Foro Alicia Urreta con un concierto de Ana Ruiz y su Orquesta Kóryma, una de las pioneras del free jazz en México.
Espacio de Escucha puede visitarse de miércoles a domingo, de 11 a 18 horas. La entrada es libre.
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