La suspensión de CMA CGM y Hapag-Lloyd afecta el 60% del comercio

ndh
By ndh
7 Min Read

Madrid/Las navieras internacionales CMA CGM y Hapag-Lloyd –francesa y alemana respectivamente– confirmaron este domingo oficialmente la suspensión de sus pedidos desde o hacia Cuba. La información había trascendido extraoficialmente el pasado viernes, cuando fuentes de ambas compañías lo trasladaron a la agencia española EFE y puede suponer la pérdida de un 60% del tráfico marítimo para la Isla, según estimaciones de dos expertos en un reporte de Reuters.

“Tras el decreto estadounidense emitido el 1 de mayo, CMA CGM ha decidido suspender sus reservas con destino o procedencia de Cuba hasta nuevo aviso”, dijo la compañía francesa en un comunicado difundido este domingo por correo. La naviera indicó que sigue de cerca la situación y adaptará sus decisiones a la normativa vigente. 

Lo mismo hizo la alemana Hapag-Lloyd, quien sostuvo a través de un portavoz que la suspensión se debía a “los riesgos ⁠de incumplimiento asociados al decreto del presidente de EE UU del 1 de mayo”.


Los especialistas también señalan al norte de Europa y el Mediterráneo como grandes afectados por la suspensión de estos envíos

El transporte de mercancías desde China sería ‌el más afectado por la orden, según las fuentes consultadas por Reuters, que advirtieron de la enorme caída de las transacciones. En un contexto de desabastecimiento generalizado como el que padece Cuba y sumado al bloqueo petrolero, el riesgo es descomunal. Los especialistas también señalan al norte de Europa y el Mediterráneo como grandes afectados por la suspensión de estos envíos, aunque “todo el transporte marítimo mundial hacia Cuba se ‌vería afectado”. Según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información, en 2024 –último año con datos completos– el comercio marítimo internacional supuso 62.300.000 toneladas.

El decreto firmado por Trump el pasado 1 de mayo amplió las sanciones estadounidenses sobre el comercio con Cuba para incluir a “cualquier persona extranjera” que opere en los sectores de “energía, defensa y material relacionado, metales y minería, servicios financieros o ‌seguridad de la economía cubana, o cualquier otro sector de la economía cubana”. 

Apenas una semana después se produjo la salida de la minera canadiense Sherritt Internacional, que había estado presente en la Isla durante las tres últimas décadas, tanto en los negocios mineros de extracción de níquel y cobre como en los pozos de Energás, al norte de Cuba. La compañía tomó la decisión –que llevó aparejada la salida de tres directivos de la Junta– ante el temor a entrar en la lista SDN (Specially Designated Nationals) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro de EE UU, un directorio que incluye a personas, empresas o embarcaciones sancionadas, lo que implica un bloqueo financiero y la prohibición para estadounidenses de hacer negocios con ellos. 

Las sanciones comenzarán a aplicarse el próximo 5 de junio, por eso la mayoría de empresas con negocios en Cuba están evaluando la situación en estas semanas. “Ninguna entidad bancaria con presencia o intereses en Estados Unidos querrá asumir el riesgo de intermediar en pagos que involucren a un designado [por Estados Unidos], independientemente de la nacionalidad de su cliente”, dijo Ignacio Aparicio, socio ejecutivo del despacho de abogados Andersen y responsable de los asuntos cubanos, consultado por el diario El País para un reportaje –similar al publicado por ABC días atrás– en el que se evalúa el impacto para las empresas españolas.

Según la nota, Meliá –sobre la que están puestos todos los ojos por grandes nexos con el Estado, al que gestiona 34 establecimientos hoteleros– guarda silencio “por el elevado nivel de incertidumbre existente, aunque consideran que su actividad no está incluida en primera instancia dentro de los cinco sectores afectados”. Aunque EE UU apuntó a las áreas concretas señaladas, habla, en todo caso, de cualquiera de la economía.


“La Ley de Inversión Extranjera de Cuba, dictada en 2014, establece un marco de empresa mixta que impide la salida unilateral. Cualquier desinversión requeriría en la mayoría de los casos el aval del Estado cubano”

Un empresario anónimo contactado para el reportaje cree que las sanciones son una clara advertencia para salir de Cuba. “Solo puedes hacer negocio con Gaesa [conglomerado militar que controla la economía del país], que además no paga desde hace tiempo sus facturas. Y ahora, si Estados Unidos descubre que haces negocios con una empresa de Gaesa, te puede multar”, alega. El medio madrileño cifra la presencia española en más de 60 operaciones, sobre todo en la industria del tabaco, los servicios financieros y el comercio mayorista, que sumaban un stock de 442 millones de euros. Además, hay 70 contratos de gestión hotelera entre Gaesa y las compañías Meliá e Iberostar, en mayor medida, y Roc, Barceló, Valentín, NH, Blau, Axel y Sirenis.

Sin embargo, Aparicio advierte de algo. “La Ley de Inversión Extranjera de Cuba, dictada en 2014, establece un marco de empresa mixta que impide la salida unilateral. Cualquier desinversión requeriría en la mayoría de los casos el aval del Estado cubano, transformando el proceso en una negociación prolongada y potencialmente onerosa”. A su juicio, lo más probable es “una ralentización de nuevas inversiones, ajustes societarios orientados a reducir la exposición directa, búsqueda de divisas alternativas al dólar y una mayor prudencia generalizada en la cadena financiera”.

DERECHOS DE AUTOR
Esta información pertenece a su autor original y se encuentra en el sitio https://www.14ymedio.com/cuba/suspension-servicio-cma-cgm-hapag_1_1126832.html

TAGGED:
Share This Article