La Habana/“Llevamos 28 horas de apagón y no me queda nada frío”, cuenta Carlos, dependiente de una cafetería en el municipio de Regla. La jornada del jueves volvió a ser escenario de la tensión que vive el país por una falta de electricidad permanente. Tanto que motivó una protesta a plena luz del día en el que se reivindicó luz para poder dormir. Los vecinos llegaron hasta la sede del Partido Comunista exigiendo explicaciones, pero no lograron más de 10 minutos seguidos de corriente.
La presencia policial se ha convertido en la norma en Regla. Hace dos semanas, ya hubo otra peregrinación hasta la sede del PCC, por parte de una treintena de vecinos. Un día después volcaron tanques de basura y les prendieron fuego. Las autoridades comenzaron entonces a aumentar el número de agentes
“Ahora hacen postas, cada dos o tres cuadras. Algunos están por 24 de febrero y otros por el semáforo. En estas zonas, viraron y quemaron basura hace como dos semanas, y los cacerolazos son constantes”, cuenta Carlos, muy molesto por tener ahora, en pleno día, un grupo de policías frente a la cafetería. “Ni ponerse bravo dejan ya ponerse a uno”, se queja.
/ 14ymedio
La visible militarización de la capital, que se observa en muchas otras zonas del país, no sirve solo para contener el cacerolazo espontáneo del momento, el brote de ira por no aguantar más. También es un recordatorio a largo plazo, un aviso –con el quinto aniversario del 11J a las puertas– de lo que puede ocurrir si la población estalla de forma masiva. Muchos de los que salieron en 2021 a las calles para protestar tienen aún largas décadas de prisión por delante.
Las cosas han cambiado desde entonces: los apagones son más largos, la crisis es más honda y el fin del régimen se percibe más cercano, tres buenos motivos para aumentar la presencia policial.
Este jueves, el déficit previsto rozaba los 2.000 megavatios, aunque se quedaba por debajo después de varios días sin hacerlo. La población se ha acostumbrado a unos niveles de afectación en los que cualquier cosa parece optimista, pero la realidad es que las horas sin luz se amontonan en días con temperaturas de 31 grados, da igual de día que de noche.
La Unión Eléctrica de Cuba ha afirmado que este mes será mejor que el anterior. Parece difícil que se pueda empeorar, pero la población ya está acostumbrada a que el pozo no tenga fondo. También a las promesas incumplidas. Este martes, Edier Guzmán Pacheco, director de generación térmica de la empresa estatal, presentó el cronograma de incorporación de varias unidades en julio al sistema eléctrico nacional y ya lo ha incumplido.
La primera en entrar debía ser la unidad 5 de Mariel, este 1 de julio, pero en el parte diario de la empresa aparecía aún este jueves 2 “en mantenimiento”. Le siguen en la lista la unidad 6 de 10 de Octubre, en Nuevitas, para el 8 o el 9 de julio; la 6 de Mariel, el 15; la 3 de La Habana, el día 20; y la 5 de Renté, el 26.
/ 14ymedio
“El plan original contemplaba concluir todas las reparaciones antes del inicio de julio para enfrentar el verano con mejores niveles de generación. Sin embargo, averías imprevistas en bloques estratégicos, como la CTE Antonio Guiteras y la CTE Carlos Manuel de Céspedes, obligaron a modificar el calendario previsto”, agregó.
Si todo esto saliera bien, se incorporarían 400 MW a lo largo del mes. Pero no lo creen ni quienes deben transmitir ese mensaje. Guzmán Pacheco dijo en televisión que la cifra “no debe sumarse de forma estrictamente aritmética a la capacidad actualmente disponible, ya que el Sistema Eléctrico Nacional permanece en constante operación y existe el riesgo de que surjan nuevas averías en otras unidades”.
DERECHOS DE AUTOR
Esta información pertenece a su autor original y se encuentra en el sitio https://www.14ymedio.com/cuba/militarizacion-habana-continua-ponerse-bravo_1_1128382.html