La ciencia ha avanzado mucho desde que se clonó a la oveja Dolly hace casi 30 años. Hoy en día, la clonación de mascotas es cada vez más habitual. El precio de 50 000 dólares es elevado, pero está al alcance de algunas personas adineradas o de aquellas dispuestas a solicitar un préstamo. Celebridades como Paris Hilton, Barbra Streisand y, recientemente, Tom Brady han clonado a sus queridas mascotas.
El procedimiento no es tan sencillo como pasar al animal por una máquina replicadora de ciencia ficción.
“El proceso consiste en extraer óvulos viables de las trompas de Falopio” de la hembra que se va a clonar, explica Serpell, “luego se inyectan hormonas a una madre sustituta, se implanta el óvulo y se espera que se implante correctamente. Desgraciadamente, muchos de estos embriones no se implantan con éxito, por lo que muchos de los perros abortan y algunos de los cachorros que nacen presentan malformaciones y no sobreviven mucho tiempo”.
Aunque el proceso no suele ser peligroso para la madre sustituta, es probable que resulte desagradable, como pueden atestiguar muchas mujeres que se han sometido a la FIV. Además, un estudio de 2022 reveló que la tasa de éxito solo alcanza el 16 %, aunque al menos una empresa afirma actualmente que es del 80 %.
Un clon creado mediante este proceso probablemente se parecerá más a la mascota original que a un miembro aleatorio de la misma especie, tanto en apariencia como en comportamiento. Pero es probable que sus personalidades no coincidan exactamente.
Una línea de evidencia proviene de un estudio de 2025 sobre cerdos miniatura clonados, que descubrió que, si bien algunos rasgos parecen estar relacionados con la genética, otros varían entre los clones, lo que s|ignifica que están más determinados por las experiencias de vida.
“Basándonos en los minicerdos, parece que algunos rasgos de personalidad son bastante consistentes entre los clones, por ejemplo, los niveles de actividad, mientras que otros rasgos, como la audacia, no parecen ser muy consistentes dentro de las líneas de clones”, detalló Adam Reddon, coautor del estudio y miembro de la Universidad John Moores de Liverpool, en Inglaterra.
“Todos los rasgos de personalidad surgen como una interacción entre los antecedentes genéticos y el entorno que experimenta un animal, pero el trabajo con minicerdos clonados sugiere que algunos comportamientos pueden estar más determinados por la genética que otros”.
Un estudio de 2017 descubrió que los cachorros clonados tenían personalidades más estables y predecibles a lo largo del tiempo que los cachorros no clonados. Cuando se les sometió a pruebas a dos edades diferentes, los perros clonados tendían a mantener el mismo temperamento general, mientras que las personalidades de los perros de control cambiaban más. Los cachorros clonados eran especialmente consistentes en los rasgos relacionados con la forma en que interactuaban con las personas, respondían al adiestramiento y manejaban el estrés y el miedo.
Pero, aunque sus niveles generales de miedo parecían ser bastante similares, la forma en que actuaban cuando tenían miedo era diferente. También se desviaban en aspectos de la personalidad relacionados con el aprendizaje, la experiencia y las situaciones sociales cambiantes, como la curiosidad (al igual que los minicerdos). Las investigaciones también han descubierto que las experiencias de los perros durante su primer año de vida influyen en su comportamiento y temperamento posteriores.
Para tener más posibilidades de encontrar una personalidad compatible, tal vez tenga sentido simplemente buscar otro animal que ya parezca muy similar al original, sin necesidad de clonarlo. En lugar de invertir 50 000 dólares en la réplica genética, un futuro propietario de mascota podría buscar por todas partes un animal que tenga un aspecto y un comportamiento similares, y tal vez acabe encontrando uno que se parezca más al animal original que lo que habría sido un clon.
“Me parece poco probable que la mascota clonada tenga la misma personalidad o incluso una similar, dado lo que sabemos sobre la importancia de la experiencia en la formación de la personalidad”, dice Reddon.
“Puede que haya algunas tendencias con una base genética más fuerte a las que el clon pueda estar predispuesto, pero, en general, la personalidad surge de la interacción entre los genes y la experiencia, por lo que la genética compartida solo representa una parte de la ecuación”, añade.
DERECHOS DE AUTOR
Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://www.nationalgeographicla.com/animales/2026/03/puedes-clonar-a-tu-mascota-pero-tendra-la-misma-personalidad